Ahí va el Roster de Portland para la próxima temporada. Más competencia para Sergio y siete jugadores que sobran, todos con cualidades. Así que Rudy no va. Y el año que viene otro draft y más peña para el roster y ya veremos si hay hueco para Rudy, que se lo merece, pero igual hay dos o tres negros que también. Y así cada año.Si no te ganas pronto el respeto de la gente y te haces tu hueco, date por jodido. Es lo que hay. Como ennuestra pachanga, más o menos.
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** - Unsigned Draft Pick
(FA)- Free Agent |
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servido por tressonpasos
2 comentarios
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el lagarto dijo
Para duro y en contraste con esos pardillos que rezuman talento el antiheroe, quien con 36 años podría perféctamente ser un miembro del Pachanga team. Os copio el artículo del mundo. Un saludo.
El antihéroe
Nunca disputará un All-Star, ni recibirá un premio de MVP. Ni siquiera el galardón al mejor defensor del curso –como mucho le incluyen en el mejor quinteto defensivo–. Pero a él no le importa demasiado. Ya se sentía un privilegiado cuando vagabundeaba por Europa e incluso por la CBA, cuando le cortaron equipos como los Celtics o los Bulls. Porque Bruce Bowen creció en el infierno y cualquier cosa que no fuera estar cerca de su madre drogadicta o su padre alcohólico le parecía el edén.
Nadie le elogiará demasiado, pero Bowen tenía mucho que celebrar el jueves. Era su cumpleaños, 36 nada menos. En 2001, con 30, aterrizó en San Antonio y conoció a la persona más importante de su vida (Gregg Popovich). Todo cambió; encontró su rol, del que se enorgullece –el arte de la defensa, como predica en su web–, y se convirtió en pilar básico de lo que ya es, hoy por hoy, uno de los mejores equipos de la historia de la NBA.
También hace unos días fue padre por segunda vez. Como no podía ser de otra forma, su bebé ya venía con la lección aprendida, ya que, como su padre en la pista, huyó de protagonismos y nació cuando debía, sin privar a su progenitor de un solo entrenamiento.
Todo, hasta las patadas y esa extraña habilidad para dejar el pie debajo de sus rivales y que al caer, ¡uy!, se lesionen, le es perdonable a este buscavidas, un antihéroe imprescindible en el anillo que ayer se colocaron los Spurs y que supuso el tercero en su ya exitosa carrera. Porque, con el mismo porcentaje de importancia que Parker, Duncan o Ginóbili, el 12 de los tejanos –que un día en su carrera, sólo uno, se equivocó y tuvo la osadía de anotar ¡24 puntos!– debe reclamar su parcela de gloria. Si no que se lo digan a LeBron, al que ha engullido sin piedad en la serie final.
7 Julio 2007 | 10:21 AM